Arenys de Munt, 12 de octubre de 2013
Primera lectura: La crisis en la educación
En esta primera entrada de diario, he escogido hablar de la lectura de Hannah Arendt, Entre el pasado y el futuro. El tema principal de la lectura es La crisis en la educación, en Estados Unidos principalmente. Arendt hace una crítica a la educación en los Estados Unidos y la compara con otras de Europa como la de Gran Bretaña. También pone en relieve que la crisis del sistema escolar va muy ligada al asunto político. Por lo tanto, Hannah Arendt considera que la crisis educativa es uno de los grandes asuntos a resolver de este siglo.
Uno de los puntos de la lectura que me llamó más la atención fue el de la siguiente cita de Arendt en la que nombra a Rousseau, "un ideal educativo teñido con los criterios de Rousseau, en el que la educación se convertía en un instrumento de la política y la propia actividad política se concebía como una forma de educación". Por lo tanto, la educación como instrumento político. Con esta cita, Arendt quiere mostrar las diversas formas educativas a lo largo del tiempo.
Otra de las citas que me cautivaron fue la siguiente: "La educación no debe tener un papel en la política, porque en la política siempre tratamos con personas que ya están educadas". Es decir, en la educación se trata con niños, en cambio en la política se trata con personas adultas, que como dice Arendt ya están educadas y por lo tanto no se pueden educar. En cambio, el caso de los niños es distinto, se pretende imponer unas ideas para que vayan adquiriendo conocimientos, creencias y una forma de pensar, por lo tanto, se les está dando una educación en función al sistema político del momento.
Comparto la opinión de Arendt cuando trata el tema de los niños como "los nuevos". Es decir, los adultos tienen la responsabilidad de guiar y preparar a los niños para que el día de mañana puedan ser adultos y tengan su propia manera de pensar. Estoy de acuerdo en que los niños nacen en una sociedad determinada y por lo tanto se han de adaptar a ésta. Más adelante, ya podrán conocer otras maneras de pensar. Mientras tanto, los niños han de ser educados y crecer en su ambiente. Para Arendt, la figura del profesor está en un puesto privilegiado ya que tiene que mostrar autoridad delante de sus alumnos. El profesor perdería la autoridad si intentara negociar con sus estudiantes o empleara la violencia. Según Arendt el profesor no puede ponerse al mismo nivel que sus alumnos ya que su función es la de educarlos.
Creo que la pregunta que nos deberíamos hacer es: ¿qué tenemos que aprender de esta crisis educativa? En todas las crisis hay un aprendizaje que deberíamos adquirir para que no se volvieran a repetir los mismos errores en un futuro.
Finalmente, me gustaría comentar otro aspecto que se remarca en la lectura y que es el aprendizaje como juego. El niño pueda llegar a aprender a través del juego, ya que todo aprendizaje teórico le puede resultar aburrido y jugando, el aprendizaje es más rápido y dinámico, pero en ningún caso se ha demostrado que la calidad de la enseñanza sea superior o más eficaz de esta manera que con la anterior enseñanza teórica o también conocida como clase magistral.
Arendt, H. (1954). “La crisis en la educación”. En Entre el pasado y el futuro. Barcelona: Península, pp. 185-209 (pdf).
Comparto la opinión de Arendt cuando trata el tema de los niños como "los nuevos". Es decir, los adultos tienen la responsabilidad de guiar y preparar a los niños para que el día de mañana puedan ser adultos y tengan su propia manera de pensar. Estoy de acuerdo en que los niños nacen en una sociedad determinada y por lo tanto se han de adaptar a ésta. Más adelante, ya podrán conocer otras maneras de pensar. Mientras tanto, los niños han de ser educados y crecer en su ambiente. Para Arendt, la figura del profesor está en un puesto privilegiado ya que tiene que mostrar autoridad delante de sus alumnos. El profesor perdería la autoridad si intentara negociar con sus estudiantes o empleara la violencia. Según Arendt el profesor no puede ponerse al mismo nivel que sus alumnos ya que su función es la de educarlos.
Creo que la pregunta que nos deberíamos hacer es: ¿qué tenemos que aprender de esta crisis educativa? En todas las crisis hay un aprendizaje que deberíamos adquirir para que no se volvieran a repetir los mismos errores en un futuro.
Finalmente, me gustaría comentar otro aspecto que se remarca en la lectura y que es el aprendizaje como juego. El niño pueda llegar a aprender a través del juego, ya que todo aprendizaje teórico le puede resultar aburrido y jugando, el aprendizaje es más rápido y dinámico, pero en ningún caso se ha demostrado que la calidad de la enseñanza sea superior o más eficaz de esta manera que con la anterior enseñanza teórica o también conocida como clase magistral.
Arendt, H. (1954). “La crisis en la educación”. En Entre el pasado y el futuro. Barcelona: Península, pp. 185-209 (pdf).

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada